
Hablar de mis estudiantes es una verdadera aventura, a mi me encanta trabajar con ellos, sus risas, conversaciones, sueños y frustraciones son parte de mi diario vivir; mi motivación cotidiana para desempeñarme cada día mejor como docente y la principal inspiración para continuar en esta especialidad.
Mis estudiantes saben mucho, de ellos aprendo diariamente, me han enseñado a usar los metro flog y el messinger; están muy actualizados en la telefonía celular, cámaras, CD, DVD, MP3, todo cuanto a tecnología se trata, me han enseñado a limpiar mi computadora y mi USB de virus, me han ayudado a utilizar el infrarrojo, a bajar música, a enviar fotos y vídeos, hacen sus propias presentaciones en power point, reproducen sus vídeos y participan activamente en clase con sus saberes... ha pero también hace poco me borraron toda la información de mi USB.
También saben mucho de la vida que en mi juventud no me toco vivir y que eran un tabú, drogas, sexualidad y violencia, saben sobre sitios en Internet que jamás me imagine que existían, por lo general busco conversar con ellos para compartir sus vivencias; no me asusta lo que me platican porque quiero que encuentren en mi una persona que les escuche y les comprenda, la mayoría de mis estudiantes tiene necesidad de conversar, de ser escuchados y comprendidos, procuro estar ahí cuando ellos lo solicitan.
Espero que esta especialidad me ayude a aumentar mi capacidad de conocimiento para poder apoyar a mis estudiantes en el desarrollo de habilidades de aprendizaje.
